HIFU CORPORAL

ULTRASONIDO FOCALIZADO DE ALTA INTENSIDAD.

Redefine tu silueta. Recupera la firmeza de tu piel.

HIFU

HIFU utiliza energía ultrasónica focalizada que alcanza planos específicos del tejido para favorecer la reafirmación, mejorar la calidad de la piel y redefinir el contorno corporal.

El tratamiento trabaja de forma localizada, estimulando los procesos naturales de regeneración y favoreciendo la producción de colágeno y elastina.

¿Para qué está indicado?

• Flacidez corporal
• Mejora de la firmeza y elasticidad
• Redefinición del contorno corporal
• Mejora visual de la textura de la piel
• Zonas con pérdida de firmeza
• Brazos, abdomen, flancos, muslos y glúteos

Un tratamiento pensado para mejorar la firmeza y acompañar la remodelación del contorno corporal, respetando la estructura natural de los tejidos.

Preguntas frecuentes:

HIFU es un tratamiento no invasivo que utiliza ultrasonido focalizado para trabajar de forma precisa a determinadas profundidades del tejido, sin necesidad de incisiones.

La energía se concentra en las zonas seleccionadas durante el tratamiento, mientras que la superficie de la piel permanece intacta. Por ello, no requiere  un periodo de recuperación prolongado.

En SIVANA realizamos una valoración previa para determinar si el tratamiento es adecuado para cada persona y adaptar la zona y los parámetros de aplicación a sus características.

Como cualquier tratamiento estético, pueden existir contraindicaciones o efectos secundarios, por lo que la valoración profesional previa es fundamental.

La sensación durante una sesión de HIFU varía de una persona a otra y según la zona tratada.

Durante la aplicación puedes notar pequeños puntos de calor, presión o una sensación localizada de energía. Estas sensaciones suelen ser momentáneas y tolerables, aunque la intensidad puede variar según la sensibilidad individual y los parámetros utilizados.

En SIVANA adaptamos la aplicación buscando siempre un equilibrio entre eficacia y confort, respetando la tolerancia de cada persona.

No buscamos que el tratamiento sea doloroso; buscamos que sea eficaz, controlado y confortable.

La duración depende de la zona a tratar, su extensión y el protocolo diseñado para cada persona.

De forma orientativa, una sesión de HIFU corporal puede durar aproximadamente entre 30 y 90 minutos.

Antes de comenzar, realizamos una valoración de la zona para determinar el protocolo más adecuado y trabajar de forma precisa y segura.

HIFU es un tratamiento no invasivo, por lo que generalmente permite continuar con las actividades habituales después de la sesión.

En las horas posteriores puede aparecer una ligera sensibilidad, sensación de calor o enrojecimiento localizado, que suele ser transitorio. En algunos casos puede existir una mayor sensibilidad o inflamación localizada durante los días posteriores, dependiendo de la respuesta individual.

La recuperación y la respuesta al tratamiento varían de una persona a otra. Por eso, después de cada sesión te indicaremos las recomendaciones específicas para la zona tratada.

Los primeros cambios pueden comenzar a apreciarse de forma progresiva después de la sesión, aunque el resultado no es inmediato ni igual en todas las personas.

A medida que el tejido responde al tratamiento, la piel puede ir adquiriendo un aspecto más firme y el contorno de la zona tratada puede verse progresivamente más definido.

La evolución continúa durante las semanas posteriores y depende de factores como la zona tratada, el estado de la piel y la respuesta individual de cada persona.

Por eso, valoramos los resultados de forma progresiva y adaptamos el protocolo a la evolución de cada paciente.

De forma general, no se recomienda realizar HIFU sobre zonas con heridas abiertas, lesiones o alteraciones importantes de la piel, ni sobre determinadas zonas en las que existan implantes metálicos o dispositivos médicos implantados.

También es importante informar al profesional si existe embarazo o lactancia, enfermedades o tratamientos médicos relevantes, cirugía reciente en la zona, alteraciones de la sensibilidad o cualquier condición que pueda afectar al tratamiento.

En caso de duda, la realización del tratamiento se valorará de forma individual y, cuando sea necesario, se solicitará la autorización o valoración del profesional sanitario correspondiente.

La seguridad comienza siempre con una valoración adecuada antes de tratar.

La duración de una sesión puede oscilar entre 30 y 90 minutos si se trabajan varios campos a la vez.

Los resultados del HIFU se desarrollan de forma progresiva y pueden variar según cada persona y la zona tratada.

Tras la sesión, algunas personas pueden notar inicialmente una mayor sensación de firmeza, pero la evolución continúa durante las semanas posteriores a medida que el tejido responde al tratamiento.

La respuesta depende de diferentes factores, como el estado de la piel, el grado de flacidez, la zona tratada y las características individuales de cada persona.

En SIVANA realizamos un seguimiento personalizado para valorar la evolución y determinar el momento más adecuado para continuar con el protocolo.

El número de sesiones depende de las necesidades de cada persona, de la zona tratada y del objetivo que queramos conseguir.

En algunos casos, una sesión puede ser suficiente para iniciar el proceso de mejora, mientras que en otros puede recomendarse un protocolo de varias sesiones.

La frecuencia se determina respetando los tiempos de respuesta del tejido y la evolución de cada paciente.

En SIVANA diseñamos cada protocolo de forma personalizada, buscando siempre un equilibrio entre resultados, seguridad y naturalidad.

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